{"id":7982,"date":"2021-03-03T11:14:01","date_gmt":"2021-03-03T11:14:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eyeharp.org\/?p=7982"},"modified":"2021-03-03T11:15:04","modified_gmt":"2021-03-03T11:15:04","slug":"mundos-distintos-mares-musicales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eyeharp.org\/es\/mundos-distintos-mares-musicales\/","title":{"rendered":"Mundos distintos. Mares Musicales."},"content":{"rendered":"<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Imaginar es alzar el vuelo.<br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">Es traspasar las limitaciones emocionales<br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">y romper con las del cuerpo. <\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\nImaginar es musicar el alma.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Somos conscientes de que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, nos ayuda a ser m\u00e1s positivos, creativos, comunicativos\u2026 Pero \u00bfla m\u00fasica puede ser curativa? No conozco la respuesta, lo que s\u00ed puedo asegurar es que la m\u00fasica es el puente que conecta a la gente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con este articulo, no pretendo hacer ning\u00fan ensayo sobre las propiedades que tiene la m\u00fasica en las personas con alg\u00fan tipo de dolencia, porque entre otras cosas, ni soy psic\u00f3logo ni m\u00fasico. Pero s\u00ed que como \u201ccuenta historias\u201d, me siento en la necesidad de explicar una experiencia fabulosa en la que la m\u00fasica es el veh\u00edculo de la comunicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><b>Lo que la voz no puede decir.<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Hace algunos meses, tuve la suerte de asistir como invitada a unas sesiones de musicoterapia conducidas por un psic\u00f3logo para un grupo de chicos muy afectados ps\u00edquica y f\u00edsicamente. Las palabras de estos chicos est\u00e1n formadas por ruidos guturales y \u00e9stos, a su vez, transformados en melod\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez por semana, me met\u00eda de puntillas en la sesi\u00f3n de musicoterapia donde me encontraba ante un grupo de cuatro personas con par\u00e1lisis cerebral severa y autismo. Cada uno navega en sus individuales mundos y pr\u00e1cticamente no interact\u00faan entre s\u00ed, pero el psic\u00f3logo, un hombrecillo pegado a una guitarra que destila rosas y sabidur\u00eda, tiene la magia y la experiencia de zambullirse en esos mares para llenarlos de notas musicales y poco a poco acercarlos mas a la realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es curioso, pues al principio, explicaba que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, pero con esto no he querido contradecirme con mi \u00faltima reflexi\u00f3n; creo firmemente que la m\u00fasica equilibra, te eleva al cielo y te ayuda a pisar firme la tierra, seg\u00fan sea el caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Voy a transmitiros unas experiencias vividas en las sesiones de \u00e9sta singular terapia, pero antes advertiros, que por motivos de privacidad, los nombres de estas personas han sido cambiados. El objetivo de este texto es puramente altruista y con \u00e9l no pretendo herir ninguna sensibilidad; por el contrario, son h\u00e9roes an\u00f3nimos que me han ense\u00f1ado que los peque\u00f1o logros siempre son grandes victorias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El grupo esta compuesto por Richard Wagner, Amadeus Mozart, Mar\u00eda Callas y Robert Schumann junto a su inseparable maestra de ceremonias. Estos geniecillos hacen la sesi\u00f3n de musicoterapia en una sala oscura, pero con luces de colores que surcan el techo como pececillos nerviosos en un estanque. Es un grupo de cabezas gachas (que est\u00e1n sentados en circulo, algunos en sillas de ruedas) no porque se nieguen a seguir el curso natural de la vida, si no por un absurdo capricho del destino que el resto de los mortales no terminamos de entender.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El musicoterapeuta, el hombrecillo pegado a su inseparable guitarra, entra en la sala y con voz risue\u00f1a saluda al grupo de genios. Nadie le responde, excepto la risa llena de gratitud de Mozart que rebota juguetona en las paredes. Amadeus Mozart es un chico que no puede hablar, pero su mirada que contiene un mill\u00f3n de soles y su risa contagiosa son su mejor idioma. Los dedos del hombrecillo empiezan a acariciar las cuerdas de la guitarra y su voz se confunde con las luces de colores. Wagner se incorpora a la presentaci\u00f3n con la mirada algo perdida, palmoteando felizmente e intentado llevar el comp\u00e1s de la melod\u00eda. El m\u00fasicoterapeuta empieza la sesi\u00f3n saludando a cada genio a trav\u00e9s de una melod\u00eda y canto personalizado.<\/span><\/p>\n<p><b>Richard Wagner, la euforia de las palmas:<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Para este geniecillo la m\u00fasica es un medio de comunicaci\u00f3n, puesto que el comp\u00e1s que gu\u00eda sus palmas y el movimiento de su cabeza parecen llevar el mismo ritmo. El mundo para Richard Wagner es un gran sinfon\u00eda y cada una de las personas son instrumentos que se dividen en tres grandes grupos: cuerda, viento y percusi\u00f3n. \u00c9l siempre es el director. Porque m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica, en el mundo real, hay muy poco para disfrutar. Richard ante sus pensamientos\u2026, aplausos y m\u00e1s aplausos, mientras afirma en\u00e9rgicamente con la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Richard se percata de que el musicoterapeuta est\u00e1 delante de \u00e9l, sus manos se arrancan en una euforia de palmas. Este valiente m\u00fasico es un ser de cuerda, piensa Richard Wagner, porque viaja siempre con un caj\u00f3n de instrumentos y su guitarra colgada al hombro\u2026 Ese hombre de cuerda le gusta, porque tambi\u00e9n vive en su mismo mundo y los dos utilizan el mismo idioma: el musical. El m\u00fasico le ofrece un instrumento de percusi\u00f3n. \u00a1S\u00ed, yo soy de percusi\u00f3n! Richard medita mientras regala una gran sonrisa terrenal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ser de cuerda le dedica un precioso recital de voz y m\u00fasica tan precioso que Richard Wagner se olvida de que \u00e9l es el director, por lo tanto comienza a agitar el instrumento musical dej\u00e1ndose llevar por la melod\u00eda creada por ellos dos. Aplausos y m\u00e1s aplausos.<\/span><\/p>\n<p><b><i>La m\u00fasica de las palmas es el m\u00e1s bello ritmo surgido de los latidos del coraz\u00f3n.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>Las vidas de Robert Schumann:<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Robert es un chico de complexi\u00f3n robusta y sonrisa franca; sus caminares son torpes y pesados, lo importante es que siempre llega a los mismos sitios que los dem\u00e1s. La ambig\u00fcedad de Robert no tiene par\u00e1metros, vive entre dos aguas; se mece entre el mundo real y su mundo real, es curioso y distra\u00eddo, es atrevido y t\u00edmido a partes iguales. Robert es lo mas parecido a una melod\u00eda que empieza suave, pero termina en una gran sorpresa de trompetas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los hobbies que mas divierten a Robert Schumann es complicarle el trabajo al pobre musicoterapeuta que viaja con su eterna aura de bohemio moderno, rodeado de m\u00fasica. \u00bfQu\u00e9 es la m\u00fasica? Es algo que ni se ve. \u00a1Jopetas! Eso s\u00ed que es vivir entre dos vidas, piensa Robert, entretanto el guitarr\u00f3n intenta captar su atenci\u00f3n. El instrumento empieza a cantar, pero despu\u00e9s de unos minutos se desvanece de tristeza y es cuando Robert agarra sonriente los palillos empezando a golpear el peque\u00f1o bombo que tiene delante. Toca sin pasi\u00f3n, sin ritmo, pero toca. Robert no es del todo consciente de estar tocando m\u00fasica, porque esa m\u00fasica viene desde el mundo real. Y as\u00ed, nota a nota, el musicoterapeuta se aleja con una chispa que resplandece en sus ojos. Robert no sabe que esta vez lo han ganado.<\/span><\/p>\n<p><b><i>Lo importante no es saber de que vida proviene la m\u00fasica; lo vital es que la m\u00fasica exista en cada vida.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>Amadeus Mozart, una carcajada llamada m\u00fasica:<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">La mejor melod\u00eda que he conocido es la ex\u00f3tica mezcla de una carcajada y el tintineo de unos cascabeles. Su risa llena de vida, su optimismo que surge de su mirada y sus cascabeles, que conviven en su mano izquierda a modo de comunicaci\u00f3n, \u00e9se es Amadeus Mozart y su mejor carta de presentaci\u00f3n. Solo su cabeza y su mano izquierda tienen movimiento, por eso Amadeus, un chico de cuerpo delgado y dedos de pianista, vive con su inseparable silla de ruedas, la cual tiene el mismo car\u00e1cter que su inquilino. Ellos dos reparten alegr\u00eda donde se encuentren, mientras los cascabeles hacen la traducci\u00f3n de sus palabras y sentimientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para Amadeus la m\u00fasica es religi\u00f3n. Respira m\u00fasica, se alimenta de m\u00fasica y de sus carcajadas hace una bella canci\u00f3n. Para Amadeus el musicoterapeuta es un Dios bajado del Olimpo de los pentagramas, y esa guitarra tiene el poder hipn\u00f3tico de transformar su ojos en dos grandes planetas y en sus labios se dibuja un \u201cfa\u201d. Es dif\u00edcil describir lo que siente Amadeus cuando su Dios empieza a acariciar las cuerdas de la guitarra, el cascabel suena tanto que los soles de su mirada envuelven con fascinaci\u00f3n al musicoterapeuta, por lo cual se confunde qui\u00e9n da terapia a qui\u00e9n. Los cascabeles, en ocasiones, vibran jubilosos y a veces agonizan de alegr\u00eda. Las carcajadas y los sonidos melanc\u00f3licos que intercala la garganta de Amadeus se mezclan con el canto de su Dios. En ese momento, no importa la terapia; solo existe Amadeus, el musicoterapeuta y una guitarra que se muere de belleza.<\/span><\/p>\n<p><b><i>La mas divina de las m\u00fasicas es la que nace y florece de una carcajada.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>La piel de Mar\u00eda Callas:<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda es una chica enigm\u00e1tica ya que su discapacidad le hace vivir dentro de un cuadro cuyos colores son muy difusos y de dif\u00edcil comprensi\u00f3n. Siempre est\u00e1 flotando por encima de nuestras cabezas como una ninfa de ojos de lago. Y cuando por fin, toca tierra, es porque las notas de la guitarra le dan la bienvenida; entonces desciende suavemente a la tierra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El musicoterapeuta le canta una canci\u00f3n en la que ella, y solamente ella, es la protagonista. La chica alza el rostro descendiendo hacia el mundo exterior; observa a ese hombre que hace a\u00f1os que le canta, pero del cual no sabe el nombre. Es igual c\u00f3mo se llame, lo observa con sus ojos, le habla con su mirada; \u00e9l tambi\u00e9n mantiene este di\u00e1logo mudo que se mezcla con las notas de su guitarra. Las peque\u00f1as manos de Mar\u00eda navegan por el aire hasta encontrar la madera del instrumento, muy cerquita de la vibraci\u00f3n de las cuerdas. Sus manitas descansan all\u00ed, mientras que la m\u00fasica penetra tiernamente por ellas e invade todo su cuerpo. En sus labios aparece una media luna en forma de regalo por ese ratito en la realidad. En su cuerpo ha quedado grabado el susurro de una guitarra.<\/span><\/p>\n<p><b><i>No siempre los o\u00eddos son la mejor opci\u00f3n; cuando la m\u00fasica se escucha por la piel es cuando te conviertes en instrumento musical.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>El parachute y la uni\u00f3n de los genios<br \/>\n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En las sesiones, el musicoterapeuta hace muchas mas din\u00e1micas que las narradas aqu\u00ed, pero que no voy a explicarlas pues este texto se alargar\u00eda demasiado. Pero os voy a contar la din\u00e1mica del parachute.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El parachute es una gran tela de vivos colores que tiene la forma de paraca\u00eddas, en sus m\u00faltiples bordes tienen agarraderas para que su manejo sea mas pr\u00e1ctico. El objetivo de este ejercicio, es sencillo y dif\u00edcil a la vez, al igual como crear una uni\u00f3n grupal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Robert Schumann, Richard Wagner, Amadeus Mozart, Mar\u00eda Callas, la maestra de ceremonias y el musicoterapeuta agarran cada uno por un extremo. A ritmo del \u201cVa Pensiero\u201d mueven la tela arriba y abajo. Colores que bailan, flotan y penetran en los corazones de los que est\u00e1n all\u00ed. Entre las olas de ropa, los geniecillos se miran asombrados. \u00a1No est\u00e1n solos! Son una unidad, una unidad de mares musicales. \u00a1No est\u00e1n solos! Mientras dure la m\u00fasica habr\u00e1 realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><i>Dedico este texto a Egoitz Urberuaga,<\/i> <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">creador de realidades y mares musicales.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pili Egea<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginar es alzar el vuelo. Es traspasar las limitaciones emocionales y romper con las del cuerpo. Imaginar es musicar el alma. Somos conscientes de que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, nos ayuda a ser m\u00e1s positivos, creativos, comunicativos\u2026 Pero \u00bfla m\u00fasica puede ser curativa? No conozco la respuesta, lo que s\u00ed puedo asegurar es que la m\u00fasica es el puente que conecta a la gente. Con este articulo, no pretendo hacer ning\u00fan ensayo sobre las propiedades que tiene la m\u00fasica en las personas con alg\u00fan tipo de dolencia, porque entre otras cosas, ni soy psic\u00f3logo ni m\u00fasico. Pero s\u00ed que como \u201ccuenta historias\u201d, me siento en la necesidad de explicar una experiencia fabulosa en la que la m\u00fasica es el veh\u00edculo de la comunicaci\u00f3n. Lo que la voz no puede decir. Hace algunos meses, tuve la suerte de asistir como invitada a unas sesiones de musicoterapia conducidas por un psic\u00f3logo para un grupo de chicos muy afectados ps\u00edquica y f\u00edsicamente. Las palabras de estos chicos est\u00e1n formadas por ruidos guturales y \u00e9stos, a su vez, transformados en melod\u00eda. Una vez por semana, me met\u00eda de puntillas en la sesi\u00f3n de musicoterapia donde me encontraba ante un grupo de cuatro personas con par\u00e1lisis cerebral severa y autismo. Cada uno navega en sus individuales mundos y pr\u00e1cticamente no interact\u00faan entre s\u00ed, pero el psic\u00f3logo, un hombrecillo pegado a una guitarra que destila rosas y sabidur\u00eda, tiene la magia y la experiencia de zambullirse en esos mares para llenarlos de notas musicales y poco a poco acercarlos mas a la realidad. Es curioso, pues al principio, explicaba que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, pero con esto no he querido contradecirme con mi \u00faltima reflexi\u00f3n; creo firmemente que la m\u00fasica equilibra, te eleva al cielo y te ayuda a pisar firme la tierra, seg\u00fan sea el caso. Voy a transmitiros unas experiencias vividas en las sesiones de \u00e9sta singular terapia, pero antes advertiros, que por motivos de privacidad, los nombres de estas personas han sido cambiados. El objetivo de este texto es puramente altruista y con \u00e9l no pretendo herir ninguna sensibilidad; por el contrario, son h\u00e9roes an\u00f3nimos que me han ense\u00f1ado que los peque\u00f1o logros siempre son grandes victorias. El grupo esta compuesto por Richard Wagner, Amadeus Mozart, Mar\u00eda Callas y Robert Schumann junto a su inseparable maestra de ceremonias. Estos geniecillos hacen la sesi\u00f3n de musicoterapia en una sala oscura, pero con luces de colores que surcan el techo como pececillos nerviosos en un estanque. Es un grupo de cabezas gachas (que est\u00e1n sentados en circulo, algunos en sillas de ruedas) no porque se nieguen a seguir el curso natural de la vida, si no por un absurdo capricho del destino que el resto de los mortales no terminamos de entender. El musicoterapeuta, el hombrecillo pegado a su inseparable guitarra, entra en la sala y con voz risue\u00f1a saluda al grupo de genios. Nadie le responde, excepto la risa llena de gratitud de Mozart que rebota juguetona en las paredes. Amadeus Mozart es un chico que no puede hablar, pero su mirada que contiene un mill\u00f3n de soles y su risa contagiosa son su mejor idioma. Los dedos del hombrecillo empiezan a acariciar las cuerdas de la guitarra y su voz se confunde con las luces de colores. Wagner se incorpora a la presentaci\u00f3n con la mirada algo perdida, palmoteando felizmente e intentado llevar el comp\u00e1s de la melod\u00eda. El m\u00fasicoterapeuta empieza la sesi\u00f3n saludando a cada genio a trav\u00e9s de una melod\u00eda y canto personalizado. Richard Wagner, la euforia de las palmas: Para este geniecillo la m\u00fasica es un medio de comunicaci\u00f3n, puesto que el comp\u00e1s que gu\u00eda sus palmas y el movimiento de su cabeza parecen llevar el mismo ritmo. El mundo para Richard Wagner es un gran sinfon\u00eda y cada una de las personas son instrumentos que se dividen en tres grandes grupos: cuerda, viento y percusi\u00f3n. \u00c9l siempre es el director. Porque m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica, en el mundo real, hay muy poco para disfrutar. Richard ante sus pensamientos\u2026, aplausos y m\u00e1s aplausos, mientras afirma en\u00e9rgicamente con la cabeza. Cuando Richard se percata de que el musicoterapeuta est\u00e1 delante de \u00e9l, sus manos se arrancan en una euforia de palmas. Este valiente m\u00fasico es un ser de cuerda, piensa Richard Wagner, porque viaja siempre con un caj\u00f3n de instrumentos y su guitarra colgada al hombro\u2026 Ese hombre de cuerda le gusta, porque tambi\u00e9n vive en su mismo mundo y los dos utilizan el mismo idioma: el musical. El m\u00fasico le ofrece un instrumento de percusi\u00f3n. \u00a1S\u00ed, yo soy de percusi\u00f3n! Richard medita mientras regala una gran sonrisa terrenal. El ser de cuerda le dedica un precioso recital de voz y m\u00fasica tan precioso que Richard Wagner se olvida de que \u00e9l es el director, por lo tanto comienza a agitar el instrumento musical dej\u00e1ndose llevar por la melod\u00eda creada por ellos dos. Aplausos y m\u00e1s aplausos. La m\u00fasica de las palmas es el m\u00e1s bello ritmo surgido de los latidos del coraz\u00f3n. Las vidas de Robert Schumann: Robert es un chico de complexi\u00f3n robusta y sonrisa franca; sus caminares son torpes y pesados, lo importante es que siempre llega a los mismos sitios que los dem\u00e1s. La ambig\u00fcedad de Robert no tiene par\u00e1metros, vive entre dos aguas; se mece entre el mundo real y su mundo real, es curioso y distra\u00eddo, es atrevido y t\u00edmido a partes iguales. Robert es lo mas parecido a una melod\u00eda que empieza suave, pero termina en una gran sorpresa de trompetas. Uno de los hobbies que mas divierten a Robert Schumann es complicarle el trabajo al pobre musicoterapeuta que viaja con su eterna aura de bohemio moderno, rodeado de m\u00fasica. \u00bfQu\u00e9 es la m\u00fasica? Es algo que ni se ve. \u00a1Jopetas! Eso s\u00ed que es vivir entre dos vidas, piensa Robert, entretanto el guitarr\u00f3n intenta captar su atenci\u00f3n. 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Mares Musicales. - EyeHarp<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eyeharp.org\/different-worlds-musical-seas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mundos distintos. Mares Musicales. - EyeHarp\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Imaginar es alzar el vuelo. Es traspasar las limitaciones emocionales y romper con las del cuerpo. Imaginar es musicar el alma. Somos conscientes de que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, nos ayuda a ser m\u00e1s positivos, creativos, comunicativos\u2026 Pero \u00bfla m\u00fasica puede ser curativa? No conozco la respuesta, lo que s\u00ed puedo asegurar es que la m\u00fasica es el puente que conecta a la gente. Con este articulo, no pretendo hacer ning\u00fan ensayo sobre las propiedades que tiene la m\u00fasica en las personas con alg\u00fan tipo de dolencia, porque entre otras cosas, ni soy psic\u00f3logo ni m\u00fasico. Pero s\u00ed que como \u201ccuenta historias\u201d, me siento en la necesidad de explicar una experiencia fabulosa en la que la m\u00fasica es el veh\u00edculo de la comunicaci\u00f3n. Lo que la voz no puede decir. Hace algunos meses, tuve la suerte de asistir como invitada a unas sesiones de musicoterapia conducidas por un psic\u00f3logo para un grupo de chicos muy afectados ps\u00edquica y f\u00edsicamente. Las palabras de estos chicos est\u00e1n formadas por ruidos guturales y \u00e9stos, a su vez, transformados en melod\u00eda. Una vez por semana, me met\u00eda de puntillas en la sesi\u00f3n de musicoterapia donde me encontraba ante un grupo de cuatro personas con par\u00e1lisis cerebral severa y autismo. Cada uno navega en sus individuales mundos y pr\u00e1cticamente no interact\u00faan entre s\u00ed, pero el psic\u00f3logo, un hombrecillo pegado a una guitarra que destila rosas y sabidur\u00eda, tiene la magia y la experiencia de zambullirse en esos mares para llenarlos de notas musicales y poco a poco acercarlos mas a la realidad. Es curioso, pues al principio, explicaba que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, pero con esto no he querido contradecirme con mi \u00faltima reflexi\u00f3n; creo firmemente que la m\u00fasica equilibra, te eleva al cielo y te ayuda a pisar firme la tierra, seg\u00fan sea el caso. Voy a transmitiros unas experiencias vividas en las sesiones de \u00e9sta singular terapia, pero antes advertiros, que por motivos de privacidad, los nombres de estas personas han sido cambiados. El objetivo de este texto es puramente altruista y con \u00e9l no pretendo herir ninguna sensibilidad; por el contrario, son h\u00e9roes an\u00f3nimos que me han ense\u00f1ado que los peque\u00f1o logros siempre son grandes victorias. El grupo esta compuesto por Richard Wagner, Amadeus Mozart, Mar\u00eda Callas y Robert Schumann junto a su inseparable maestra de ceremonias. Estos geniecillos hacen la sesi\u00f3n de musicoterapia en una sala oscura, pero con luces de colores que surcan el techo como pececillos nerviosos en un estanque. Es un grupo de cabezas gachas (que est\u00e1n sentados en circulo, algunos en sillas de ruedas) no porque se nieguen a seguir el curso natural de la vida, si no por un absurdo capricho del destino que el resto de los mortales no terminamos de entender. El musicoterapeuta, el hombrecillo pegado a su inseparable guitarra, entra en la sala y con voz risue\u00f1a saluda al grupo de genios. 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Con este articulo, no pretendo hacer ning\u00fan ensayo sobre las propiedades que tiene la m\u00fasica en las personas con alg\u00fan tipo de dolencia, porque entre otras cosas, ni soy psic\u00f3logo ni m\u00fasico. Pero s\u00ed que como \u201ccuenta historias\u201d, me siento en la necesidad de explicar una experiencia fabulosa en la que la m\u00fasica es el veh\u00edculo de la comunicaci\u00f3n. Lo que la voz no puede decir. Hace algunos meses, tuve la suerte de asistir como invitada a unas sesiones de musicoterapia conducidas por un psic\u00f3logo para un grupo de chicos muy afectados ps\u00edquica y f\u00edsicamente. Las palabras de estos chicos est\u00e1n formadas por ruidos guturales y \u00e9stos, a su vez, transformados en melod\u00eda. Una vez por semana, me met\u00eda de puntillas en la sesi\u00f3n de musicoterapia donde me encontraba ante un grupo de cuatro personas con par\u00e1lisis cerebral severa y autismo. Cada uno navega en sus individuales mundos y pr\u00e1cticamente no interact\u00faan entre s\u00ed, pero el psic\u00f3logo, un hombrecillo pegado a una guitarra que destila rosas y sabidur\u00eda, tiene la magia y la experiencia de zambullirse en esos mares para llenarlos de notas musicales y poco a poco acercarlos mas a la realidad. Es curioso, pues al principio, explicaba que la m\u00fasica nos abre mundos imaginarios, pero con esto no he querido contradecirme con mi \u00faltima reflexi\u00f3n; creo firmemente que la m\u00fasica equilibra, te eleva al cielo y te ayuda a pisar firme la tierra, seg\u00fan sea el caso. Voy a transmitiros unas experiencias vividas en las sesiones de \u00e9sta singular terapia, pero antes advertiros, que por motivos de privacidad, los nombres de estas personas han sido cambiados. El objetivo de este texto es puramente altruista y con \u00e9l no pretendo herir ninguna sensibilidad; por el contrario, son h\u00e9roes an\u00f3nimos que me han ense\u00f1ado que los peque\u00f1o logros siempre son grandes victorias. El grupo esta compuesto por Richard Wagner, Amadeus Mozart, Mar\u00eda Callas y Robert Schumann junto a su inseparable maestra de ceremonias. Estos geniecillos hacen la sesi\u00f3n de musicoterapia en una sala oscura, pero con luces de colores que surcan el techo como pececillos nerviosos en un estanque. Es un grupo de cabezas gachas (que est\u00e1n sentados en circulo, algunos en sillas de ruedas) no porque se nieguen a seguir el curso natural de la vida, si no por un absurdo capricho del destino que el resto de los mortales no terminamos de entender. El musicoterapeuta, el hombrecillo pegado a su inseparable guitarra, entra en la sala y con voz risue\u00f1a saluda al grupo de genios. Nadie le responde, excepto la risa llena de gratitud de Mozart que rebota juguetona en las paredes. Amadeus Mozart es un chico que no puede hablar, pero su mirada que contiene un mill\u00f3n de soles y su risa contagiosa son su mejor idioma. Los dedos del hombrecillo empiezan a acariciar las cuerdas de la guitarra y su voz se confunde con las luces de colores. Wagner se incorpora a la presentaci\u00f3n con la mirada algo perdida, palmoteando felizmente e intentado llevar el comp\u00e1s de la melod\u00eda. El m\u00fasicoterapeuta empieza la sesi\u00f3n saludando a cada genio a trav\u00e9s de una melod\u00eda y canto personalizado. Richard Wagner, la euforia de las palmas: Para este geniecillo la m\u00fasica es un medio de comunicaci\u00f3n, puesto que el comp\u00e1s que gu\u00eda sus palmas y el movimiento de su cabeza parecen llevar el mismo ritmo. El mundo para Richard Wagner es un gran sinfon\u00eda y cada una de las personas son instrumentos que se dividen en tres grandes grupos: cuerda, viento y percusi\u00f3n. \u00c9l siempre es el director. Porque m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica, en el mundo real, hay muy poco para disfrutar. Richard ante sus pensamientos\u2026, aplausos y m\u00e1s aplausos, mientras afirma en\u00e9rgicamente con la cabeza. Cuando Richard se percata de que el musicoterapeuta est\u00e1 delante de \u00e9l, sus manos se arrancan en una euforia de palmas. Este valiente m\u00fasico es un ser de cuerda, piensa Richard Wagner, porque viaja siempre con un caj\u00f3n de instrumentos y su guitarra colgada al hombro\u2026 Ese hombre de cuerda le gusta, porque tambi\u00e9n vive en su mismo mundo y los dos utilizan el mismo idioma: el musical. El m\u00fasico le ofrece un instrumento de percusi\u00f3n. \u00a1S\u00ed, yo soy de percusi\u00f3n! Richard medita mientras regala una gran sonrisa terrenal. 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